Sobre el escenario con su traje de gala hacia los mejores pases. Un animalucho raro saca de una pequeña caja de madera. Plas, plas, ¡bravo! ¡bravo! plas, plas. Ahora; pensó; mi número preferido. Dos minutos de pases, comienzan a aparecer pañuelos, flores, balones de fútbol; con cada aparición ¡bravo! plas, plas, plas, plas, ¡bravo! ahora un pato ¡bravo! plas, plas, ahora un cisne plas, plas plas, plas ¡bravo! ahora una hermosa mujer; el teatro se cae ¡bravo! ¡bravo! plas, plas, plas, plas. Terminada la actuación llega a su casa; sola, solitaria; hace meses que ha desaparecido de ella su gran amor.
Le enviaron con una misión especial, debía neutralizar al máximo líder de esa organización. Llevaban meses tras él, no lo tenían identificado, pero sabían donde se encontraba esta semana. Tú - le dijeron - conoces esa zona, vas y lo apartas de la circulación. Pero ¿tengo que ir solo?. No pasa nada, nos han dicho que es un canijo. ¿Y si no está solo? Pues si no está solo abortas la misión. Ahora; aún estando con alguien; si puedes cumples lo encargado. ¿Vale? Vale. Lo vio aparecer por la esquina. Si que es un canijo. La noche y el mal alumbrado favorecerían su cometido. Cogió el bate de entre su ropa, se dirigió directamente hacia el líder de la organización rival, quien para mayor suerte venía solo. Llegó por la espalda de este, debía darle un golpe de aviso, pero se le pasó la mano. ¡Toma maldito! Al caer al suelo le ve el ensangrentado rostro al líder de la organización rival, es una mujer joven. ¡Conchi! papá no estaría orgullo de ti, ¡tu con esos!. Tampoco estaría orgulloso de ti; ¡has matado a su hija!.
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