NO, NO, NO A LA MALDITA GUERRA.
(HOMENAJE)
Desconocido; montado en la variedad de la urbe trataste de lanzar tu justo grito contra una agresión.
Solidario te encaramas en lo alto de tu ciudad para salvar a otros desconocidos; como tu y como yo.
El gesto de tu proeza no lo verán los estúpidos guerreros.
En un simbólico vuelo pierdes tu luz, y te trocas en otra víctima de las serpientes rastreras y fuleras.
Lamentable, que lamentable, que este, tu grito no será escuchado.
Lamentable, que lamentable;
que este sacrificio tuyo
tampoco, será observado.
Desde un rincón de La Mancha un homenaje a tu acto,
no lo escucharás;
no lo leerás,
a ti también te han robado;
el resto de tus minutos.
viernes, 4 de junio de 2010
NO, NO, NO A LA MALDITA GUERRA. (HOMENAJE)
NO, NO, NO A LA MALDITA GUERRA.
(HOMENAJE)
Desconocido; montado en la variedad de la urbe trataste de lanzar tu justo grito contra una agresión.
Solidario te encaramas en lo alto de tu ciudad para salvar a otros desconocidos; como tu y como yo.
El gesto de tu proeza no lo verán los estúpidos guerreros.
En un simbólico vuelo pierdes tu luz, y te trocas en otra víctima de las serpientes rastreras y fuleras.
Lamentable, que lamentable, que este, tu grito no será escuchado.
Lamentable, que lamentable;
que este sacrificio tuyo
tampoco, será observado.
Desde un rincón de La Mancha un homenaje a tu acto,
no lo escucharás;
no lo leerás,
a ti también te han robado;
el resto de tus minutos.
(HOMENAJE)
Desconocido; montado en la variedad de la urbe trataste de lanzar tu justo grito contra una agresión.
Solidario te encaramas en lo alto de tu ciudad para salvar a otros desconocidos; como tu y como yo.
El gesto de tu proeza no lo verán los estúpidos guerreros.
En un simbólico vuelo pierdes tu luz, y te trocas en otra víctima de las serpientes rastreras y fuleras.
Lamentable, que lamentable, que este, tu grito no será escuchado.
Lamentable, que lamentable;
que este sacrificio tuyo
tampoco, será observado.
Desde un rincón de La Mancha un homenaje a tu acto,
no lo escucharás;
no lo leerás,
a ti también te han robado;
el resto de tus minutos.
PARA MI PRIMO VICTOR, CON MI PRIMO VICTOR
Como cuando recorrimos aquellos canales proletarios,
hijos de proletarios nos mojábamos en ellos.
Como cuando esbozábamos un sueño infantil
junto a los hierros que saltábamos para caer en la arena.
¿Te acuerdas?
¿Quizás ese sueño no se nos cumplió a ninguno?
¿O quizás si?
Claro que el sol es uno solo,
aunque en mis atardeceres que son tus amaneceres
nos ciegue y no nos permita visualizarnos siquiera.
Pero esta triple o cuádruple hermandad nuestra,
nos señala que el otro está ahí
y aunque la centenaria carta
empezada con la vieja técnica
nunca ha sido terminada
y vuelva a mi
y tu con ella,
cada vez que busco entre el resto de los recuerdos,
sé que el cariño sigue presente.
Bien pues primo, hermano, amigo, compañero;
con el recuerdo del Gran Conductor
te envío mis abrazos,
esos que nos deben el tiempo y la distancia,
los que como tu dices tendrán que ser reales.
hijos de proletarios nos mojábamos en ellos.
Como cuando esbozábamos un sueño infantil
junto a los hierros que saltábamos para caer en la arena.
¿Te acuerdas?
¿Quizás ese sueño no se nos cumplió a ninguno?
¿O quizás si?
Claro que el sol es uno solo,
aunque en mis atardeceres que son tus amaneceres
nos ciegue y no nos permita visualizarnos siquiera.
Pero esta triple o cuádruple hermandad nuestra,
nos señala que el otro está ahí
y aunque la centenaria carta
empezada con la vieja técnica
nunca ha sido terminada
y vuelva a mi
y tu con ella,
cada vez que busco entre el resto de los recuerdos,
sé que el cariño sigue presente.
Bien pues primo, hermano, amigo, compañero;
con el recuerdo del Gran Conductor
te envío mis abrazos,
esos que nos deben el tiempo y la distancia,
los que como tu dices tendrán que ser reales.
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