Estoy drogado,
me tienen dopado,
fumado me sostengo
para alcanzar sueños
y quimeras extrañas.
Viajando por espacios
que no son míos;
sin rumbo o,
quizás con un rumbo
que no me he fijado.
Preso de ansias y ambiciones
forjadas por agudezas
que no me permiten
buscar en mis sentidos.
Me dejo arrastrar
por las pasiones excluyentes
que me separan de quienes
(como yo)
son enfrentados a perseguir
a la estúpida fiera,
creada;
para mantener los abismos
de los minúsculos reptiles
ensangrentadores de vidas.
Me derroté;
cuando no quise
abrir mi corazón,
a la savia convexa;
a los pares sudando
en las colinas subterráneas
o manchados en las matrices,
creando cobijos superiores.
Esperando y confiando,
esperando y desconfiando
de mis fuerzas ancestrales;
he permitido que me rodearan
las aguas de aquellos lagos putrefactos.
Lagos que no me pertenecían,
lagos que no estaban en mí,
aguas que no construí.
Deje que se enseñorearan,
con un verbo
que en los principios;
era mío.
Me deje drogar
en la quimera individualista,
y no subí a los altares,
que me estaban reservados.
Drogado como estoy,
me arranco las desilusiones,
me acerco a las multitudes.
Recupero mi verbo,
lanzándolo a los volcanes
para señalar que he vuelto;
he vuelto para ser uno,
y ser millones.
Para recoger otros aullidos;
desenfrenados, espasmódicos;
llenos de la fuerza invencible,
de los verdaderos poderosos.
Temblaran entonces,
las cimas y las simas.
Si tu no estás allí,
en ese día,
en esa hora;
te perderás.
Que lamentable
¡seguirás drogado!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ya que no vamos derrotando a la fiera por lo menos vamos sacando la rabia, a ver si juntamos tanta que mandamos sus refundaciones, crisis y soluciones a la al carajo de una vez y para siempre
ResponderEliminarerrata:
ResponderEliminardebí escribir, soluciones a la crisis