lunes, 15 de noviembre de 2010
Curioso ¿no?
¡Chema! ¡Chema! ¿Donde está Chema? gritaba la mujer entrando en la cafetería casi vacía ¡Chema, venga ya! Que quiero hablar contigo. No está, le respondió, Marisol la mujer de Chema, asomando por la puerta de la cocina que estaba tras la barra; pero si te puedo servir de algo, tu dirás. No, quiero que Chema me aclare esto. Pero dime de que se trata, seguro que te puedo ayudar. Bueno, dijo la mujer vociferante con cierta resignación; de su bolso extrajo la cartilla de un banco, mira le pidió a Marisol, en el momento que esta se acercaba a mirar la cartilla se abre la puerta de la cafetería, entra Chema sonriendo ¿Que hay? dice sin dirigirse a nadie en particular. ¡Ah! ¡Estás aquí!, dijeron las dos mujeres al unísono. Si, ¿que pasa?, respondió el hombre sin dejar de sonreír. Esta mujer .... Quiero hablar contigo, dijo la de la cartilla del banco interrumpiendo a Marisol. Bueno, y si yo no quiero hablar contigo. Eres un cachondo chaval. No mujer, dime de que se trata. Eres un poquito cabronazo. ¡Eh! sin insultar mujer, que así no hablo con nadie. Pero es que mira,aclarame una cosa, ¿como es posible esto? dijo la mujer levantando la libreta de un banco. ¿El que? Esto ¿como es que por una botella de sidra cobres mas de quince mil pesetas? ¡¿Que dices mujer?! Una botella de sidra no cuesta eso ni de coña. Ya, pero eso es lo que le has cobrado a mi marido. Pero si tu marido sólo se tomo un vaso de vino la última vez que pasó por aquí. Pues peor me lo pones, se toma un vaso de vino, se lo cobras como sidra como si esta fuese hecha con manzanas de oro. ¿Pero de donde sacas eso tu niña? Mira, mira la cartilla del banco y aquí tengo el resguardo de la tarjeta. Mira, lee, El Bosque; quince mil seiscientas treinta y cinco pesetas y el comprobante de la tarjeta: El Bosque; una botella de sidra quince mil seiscientas treinta y cinco pesetas. El Bosque, El Bosque, ¿como se llama esta cafetería? El Bosque. ¿Que pone el comprobante? El Bosque, está claro ¿no? le cobraste a mi marido quince mil seiscientas treinta y cinco pesetas por una miserable botella de sidra, ¡vaya por dios hombre! Vamos a ver mujer estás equivocada, pero muy equivocada. ¡Que no! Que está muy claro, el comprobante pone El Bosque, cafetería se llama El Bosque. Fíjate bien mujer que la rabia no te deja ver, fíjate bien y escucha bien, lo primero yo no tengo bacaladera para tarjetas en la cafetería, mas cosas, en el comprobante no pone El Bosque, dice Del Bosque y para que sepas, em el banco lo ponen porque Del Bosque es un puticlub que está en la nacional IV.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Muy gracioso...cuidadín con las comas, que le pierden. La guapetona.
ResponderEliminarEs que he tratado de escribirlo igual como me lo contaron, claro que metiéndole un poco de literatura
ResponderEliminar